Ana no tardó en darse la ducha. Y mientras esperaban en el salón con todo preparado, siguieron charlando con esa complicidad tan especial, que siempre las rodeaba.
—Me gusta mucho como te huele el pelo. —Comentó Célia, mientras le acariciaba la nuca.
—Es el nuevo champú, ¿No lo elegiste tú?
—Creo que si, no sé, pero me encanta…
—¿Te traigo el bote?
—Me gusta más como huele en ti.
—Pues es que estás aquí encima, moviéndote y…
—Ay, perdona, me quito.
—No, no, quieta aquí. Molestarme no es precisamente lo que estás haciendo, quédate… —Respondió, metiendo una mano por debajo de su falda, comenzando a acariciar el interior de sus muslos. Los cuales se abrieron con suavidad, dejándole espacio.
—An…
—Antes te he visto mirarme el culo.
—¿A mí? ¿Cuándo?
—Cuando me estaba yendo a la ducha. No te hagas la tonta, te he visto reflejada por el cristal del cuadro grande del pasillo. Hasta te mordías el labio.
—Puede que mirara un poco.
—¿Sólo un poco? —Preguntó al empezar a mover la mano. —¿Y te ha gustado lo que has visto?
—Es que esos vaqueros tan viejos… An… van a venir ya…
—¿Te imaginas que estuvieran ya todas aquí sentadas, con las tazas de té en la mano, mirándote mientras te toco?
—¿Qué?
—Por como estás empezando a respirar dudo que quieras que pare… —Le dijo al chuparse los dedos y volver a meterlos debajo de la falda, sin ninguna prisa, esquivando su ropa interior.
—Llaman al timbre…
—Espera, deja que llamen… ¿Te gusta si lo hago así?
—Si…
—Dime cuánto… —Le susurró en el oído, para seguir besando su cuello.
—Mucho… no, no pares ahora…
—Ahora mismo solo te separa de ellas esa fina puerta, sé que puedes oírlas. Si haces mucho ruido, podrían escucharte. Estás tan excitada, a punto de irt… —Célia la agarró con fuerza y la besó, para ahogar el último gemido en su boca.
—Ana…
—Te amo, voy a abrir la puerta.
—Pero… que s'est-il passé ?
—Que te acabas de correr, y en tiempo récord. —Respondió con una amplia sonrisa. —Voy a abrir, o al final se enfadarán.
—¿Y qué cara pongo yo ahora? Estoy muy acalorada.
—Ahora nos inventamos algo, chérie. Y no te preocupes, nunca has estado tan bonita… ¡Marcela, Valentina, cuánto tiempo! Yo me ocupo de las chaquetas… ¿Y Lara?
—Está con Irati, aparcando.
—¿Quién es Irati? Ir pasando, Célia está en el salón.