Runa de miel

Higiene de la bicicleta II

Ya llega el clima seco del verano y los caminos de tierra. Y sé perfectamente que vuestra bicicleta, al igual que la mía, quedará como si hubiera estado abandonada en un granero durante cincuenta años.

Un buen tip para el polvo es haceros con una pera de soplado, como las que se usan en los objetivos y sensores de las cámaras de fotos. Y en los recovecos y rendijas, con cuidado y en el ángulo adecuado, para no meter aún más el polvo, darle para sacarlo con facilidad antes de echarle agua. O crearéis un barro de exquisita calidad. Como extra, también os servirá para sacar el agua de los mismos sitios y de las cabezas de los tornillos.

No recuerdo cuánto me costó la que tengo yo, pues la compré para la cámara de fotos hace años. Pero creo que por un euro o dos, podréis encontrar una buena pera, e igual hasta más barata (yo seguro que no me gasté mucho más). Ah, y si tenéis por casa una pera de las que se meten por el culo con agua, y no le estáis dando uso. Podéis hacerle un agujero no muy grande por la parte de la goma, en el extremo opuesto de la cánula, para que coja aire y así adaptarla sin gastar ni un céntimo.